sábado 21 de noviembre de 2009

De lo que pudo ser y se quedó ahí....

 Hace un par de años, me puse de acuerdo con un amigo para escribir y editar un libro cómico de autoayuda para universitarios. La idea nació con un examen bajo el brazo, en el contexto de una intensa jornada de estudio. Esto es, se nos ocurrió a las 4 de la mañana en una biblioteca, borrachos de apuntes y ecuaciones para medir el comportamiento predador de una población. Durante un tiempo tonteamos con ella, hicimos planes de futuro, progamamos los capítulos e incluso creímos poder ofrecérsela a un editor profesional para ver la posibilidad de revisar y publicar el libro. Lamentablemente fuimos unos padres negligentes y dejamos morir a nuestro pequeño proyecto de pasotismo. Hace poco haciendo limpieza entre algunos documentos encontré la única cosa que se realizó del libro, un prólogo que escribí una tarde de verano, cuando aún soñaba con hacerme rico:
   Estimado lector, antes de embarcarte en esta fascinante aventura de autodescubrimiento y orientación, de la mano de tus humildes servidores que a modo de Virgilios te guiarán por este Infierno llamado Universidad, debemos hacer una serie de recomendaciones:
1.    Si eres de esos afortunados que sacan su carrera año por año, mejor regala este libro a alguien que pueda necesitarlo.
2.    Si estás estudiando una carrera de magisterio, de cualquier clase, vende este libro, porque nada de lo que hagamos mejorará tu futuro o educación. Así al menos te sacas un dinerillo (que te hará falta).
3.    Si estás cursando medicina ¡Estudia y déjate de libros de autoayuda, so c*rdo! ¡La salud de mis futuros hijos está en tus manos!
4.    Si estás estudiando sociología, dudamos que seas capaz de leer, no ya de entender palabras esdrújulas, por lo que mejor prende este libro en alguna “manifa” en contra de los transgénicos o de los pingüinos en el Amazonas, o bien átale una cuerda al extremo y conviértelo en una carioca, que queda de lo más original y alternativo.
5.    Si perteneces a cualquiera de las otras e innumerables posibilidades que oferta nuestro rico y variado sistema educativo, píllate un café, o mejor, un Red Bull y PRESTA ATENCIÓN, lo que leerás a continuación puede salvarte la vida.
Así pues, comencemos.


Por cierto, el libro se llamaba:  ¡NO HAY COJONES!  MANUAL DE SUPERVIVENCIA UNIVERSITARIA

viernes 20 de noviembre de 2009

Por una canción: Everyday - Carly Comando





  Eduard miró hacia arriba. Todo. Frente a sus ojos se aglomeraron más de mil siglos de luz y vacío. Miles de millones de motas de polvo tan brillantes, tan increíblemente hermosas y preciadas que no existirían lágrimas suficientes para llorar la pérdida de tan sólo una de ellas. El tiempo dejó de fluir y se abrió a sus pies como un gran abanico.  Cada parpadeo generó nuevos caminos entre los sucesos que alguna vez habían ocurrido, que ocurrían o que estaban por ocurrir. El eterno "Por qué" humano abandonó su cabeza ante la inmensa certidumbre de lo infinito. Eduard ya no era Eduard. Un escalofrío le acarició lo que había sido su espalda y sintió una imperiosa necesidad.
Movió la mano.
Y todo cuanto nunca pudo ser, fue. 



Nota: Con este post inauguro una sección de microrrelatos que me ha dado por escribir al oír una canción. La mayor parte de las veces apenas tardo media hora en escribirlos por lo que no suelen estar muy revisados.
Nota 2: Como sigo sin pillar el dichoso plugin adjunto un link para que oigan la banda sonora.




lunes 16 de noviembre de 2009

Del nuevo refranero español:


" Todo pedo es bueno, menos el ajeno"




Del refranero castellano "Las beldades que se habrán de mostrar en luenga befa
a la nuestra lengua." De Gonzo de Medinaceli.

jueves 5 de noviembre de 2009

ATENCIÓN IMPORTANTE

PARA PODER OÍR LAS BANDAS SONORAS DE ALGUNOS ARTÍCULOS ES MEJOR ACCEDER DESDE EL INTERNET EXPLORER, DADO QUE TODAVÍA NO HE ENCONTRADO LOS PLUG-INS PARA EL MOZZILLA. HAGAN EL ESFUERZO, QUE A VECES MERECE LA PENA

Papá, este año me pido un bukakke


Cuando mi narcotizado alter-ego me pidió que escribiese un artículo rompedor y llamativo, pensé en seguir su primera recomendación e investigar el rumor que afirma que la figura de Don PimPón ha sido clave en el desarrollo de la pederastia actual. Sin embargo al poco de empezar mis pesquisas, caí en la cuenta de lo sórdido, ofensivo y por encima de todo poco sorprendente que sería esta noticia. Destrozando por completo lo investigado (todo un folio a doble espacio), cambié mi enfoque hacia una de las figuras trágicas más desgraciadas y extrañamente menos valoradas de nuestra época:
Los Padres de las Porno-Stars.
Afortunadamente, y como la mayoría de los ciudan@s del primer mundo, llevaba un tiempo indagando este mundillo (principalmente las madrugadas de algunos viernes), así que la mitad de mi trabajo estaba hecho. Sin embargo, y como ante todo soy un profesional, me metí de lleno a empaparme de todo lo que el porno estuviese dispuesto a ofrecerme.
En primer lugar me planteé algunas preguntas "¿oye, cómo sería la vida de esa tía antes de tener eso ahí metido?", o, "Supongo que esa chica debió de... espera, ¿le entró todo eso?, jod... debió de tener una infacia o algo." Y efectivamente, olisqueando entre los detritus de este submundo, descubrí que la mayoría de las chicas que se dedicaban a esto del folgar ante las cámaras habían salido de un vientre materno. Y no, como se rumoreaba, por generación espontánea entre los restos de implantes mamarios de alguna clínica ilegal en Tijuana.
Notaba que tenía algo gordo entre las manos.
El siguiente paso en la cadena de deducciones me llevó a pensar que si tenían madre ¡habrían de tener padre! Bien, tal vez eso fuera evidente en apariencia, pero algo no cuadraba. ¿Cómo era posible que cualquier figura paterna pudiese tolerar semejante despropósito en la carne de su carne? ¿Acaso no le había regalado su primera bicicleta, su primer sujetador? ¿No habría ido a ver sus partidos de béisbol, o sus actuaciones en las obras escolares? ¿CÓMO LO PERMITÍA LA NATURALEZA?
Santo dios, lo que en principio me había parecido una pequeñez, una minucia había ido creciendo en tamaño dramáticamente y ahora amenazaba con explotarme en la cara.
El tiempo pasaba, y yo ya iba por la tercera tendinitis en la muñeca izquierda. El colapso se cernía sobre mí, cuando repentinamente hallé la respuesta.
¿Que cómo lo permitía la Naturaleza? Sencillamente, no lo hacía. En la mayoría de los casos las actrices eran hijas de un matrimonio divorciado, habiendo vivido con su madre. En otros, sus padres habían abusado de ellas a temprana edad. Lo que les había provocado una conducta promiscua e hipersexual. Y en otros casos, los menos, los padres tenían conocimiento del tema. Pero. Pero, y es lo que nos ocupa, se trataba de individuos consumidos, que sonreían compungidos y macilentos al decir que apoyaban a su hija en lo que la hiciera feliz. En este caso, jadear con todos los orficios corporales repletos de carne. O recibir el jugo de las pelotas de 12 mostrencos en su faz. Y digo ahora, que la visión de estos seres, vestigios del hombre que una vez fueron, con la psique destrozada ante la imposibilidad de aceptar lo que hacen sus retoños, era penosa. Más aún, patética. Son como el Santo Job moderno, como un Gollum incapaz de ver lo corrupto de su tesoro y de sí mismos. Una pena.
¿Creen que es duro ser un hijo de puta?
Prueben a ser su padre.






martes 22 de septiembre de 2009

Sublime Grasa (Amazing grease)


Desde que Morgan Spurlock (creador del polémico documental Super Size Me) destapara ante los ojos del mundo lo que muchos ya sospechábamos, que U.S.A es un país gordaco, me dediqué a indagar por la web todo cuanto pude acerca de los auténticos hábitos alimenticios de la primera potencia mundial. Ya se sabe, hay gente que lee o monta en monociclo. Yo miro fotos de gordos. Ejem.
Durante un tiempo revisé las páginas oficiales de sitios como McDonald´s, Dunkin´ Donuts, Krispy Kream, Hershey´s, ... Encontrando en todas más o menos lo mismo y advirtiendo (con bastante deleite) que desde la emisión a nivel mundial de S.S.M todas incluían la información nutricional de sus productos, así como programas de educación dietética infantil. Al menos ahora se permiten un poquito de hipocresía que siempre queda mejor que la anterior actitud melasudatodista. En cualquier caso, nada nuevo. Por otra parte, no podía juzgar las tragaderas de América mirando sólo en los envoltorios grasientos de sus metafóricas papeleras. Así que seguí buscando. Con el tiempo, lo único concreto que acabé sacando en claro eran unas raciones anormalmente grandes y una predilección por la ternera, lo que era normal en un país con tamaña industria ganadera.
Pero una fría mañana de Marzo me di de bruces con el jodido gran filón. El lugar que encumbraría a las barras y estrellas al Olimpo de lo ternesco y lo graso.
La página web oficial de la Feria del Estado de Texas.
¿Conocen ese capítulo de los Simpson en que Moe monta un restaurante familiar y fríe una elegante bandeja repleta de viandas mientras recita "frito es Moechísimo más rico"? capítulo 4, 7ª temporada . Bien, pues no exageraba. La oferta culinaria de la feria se caracteriza por que todo, TODO, está frito. Y hablo de cosas como Coca -Cola frita, masa para galletas frita, melocotones con nata fritos, macarrones con queso reducidos a pasta y fritos, y un largo y calórico etcétera de rocambolescas creaciones que de seguro pueblan las pesadillas de Ferrán Adriá. Si Mary Shelley hubiese sido tejana, su Dr. Frankenstein habría enarbolado una freidora en una tormenta al grito de " Está frito, FRITOOOO!!!!"
De entre todas ellas hubo una que... bueno que se pasó. No diré más al respecto.
Aquí adjunto la descripción traducida literalmente de este, este plato.

MANTEQUILLA FRITA: 100% pura mantequilla, batida hasta quedar ligera y cremosa y endulzada con una serie de saborizantes de nuestra elección. Esta tantálica mezcla se envuelve en una masa especial y se fríe rápidamente. Ganador del Big Tex Choice Award al postre más creativo ( anda que...)

Casi puedes notar como se van obstruyendo las venas al leerlo. En fin ya se sabe "Todo es más grande en Texas" e imagino que los culos no son una excepción. Bon Apetit.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Y aquí vamos de nuevo

Señoras, señores, caballeros y varios. Vuelvo otra vez a las arenas del ciberespacio después de un verano tan bueno como corto. Y aunque fue un tanto escaso en fiestas de pueblo calimocheando con la muchachada y en aquellos manjares que las santas manos de mi abuela preparan con amor, cariño y manteca, traspasé el umbral de mi casa más gordo y cirrósico de lo que lo dejé. Y más sabio también, que la experiencia curte la mente y el alma, amén del hígado.
He aquí algunas de las perlas de sabiduría que este verano me ha dejado, como hermoso chapapote arrivado a la playa de mi ser. He dicho.
1- Desconfía de los bares vascos de lesbianas. Son todo color y buen rollo hasta que constatan que eres un tío (un vistazo a la clientela habitual te servirá para saber el tiempo a tardar). En ese momento has de vigilar que no te escupan en el patxarán. O ya puestos, en la cara.
2- Desconfía de los periodistas argentinos desdentados que venden compresas con la cara de Carrero Blanco a las 2 de la madrugada.
3-Desconfía de los pueblos franceses con alarmas antiespañoles y granjeros furibundos que crían yaks fornicantes.
4- Desconfía de las cabras con tos de viejuna. Esperarán a que pases cerca de ellas en mitad de la noche, para saltar a tu espalda y toser como una octogenaria moribunda. Las muy ladinas.
5- Desconfía de las bar-woman bilbaínas de los Eroski. Para entender este consejo adjunto un trozo de la conversación que me llevó a escribirlo:
- Buenas. ¿Este bocadillo es de cangrejo?
- No (mirada hosca, mandíbula apretada) es karramarro. Tenemos, tortilla, jamón, karramarro y ajetes tiernos.
- Ah, gracias. ¿Y el karramarro qué es?
- Cangrejo.

6- Confía en las chicas de los puntos de información asturianos. Si dicen que con la niebla no se verá nada, es que no vas a ver NADA.
7- Desconfía de los rollos de papel higiénico en el monte. A pesar de su aparentemente interminable suministro de trozos, se acaban en el momento más inoportuno.
8- Confía en el alcohol para lavarte las manos si no has leído el punto 7.
9- Desconfía de la empresa de alquiler de coche autoamigo, porque te la clavan doblá. (Esta va en serio.)
10- Y por último, confía en tus compañeros de viaje. Son un hatajo de huevones, cabezotas, malolientes, indecisos y chulos bastardos que sólo te regalarán su olor de pies al llegar la noche. Pero, la verdad, es que no los hay mejores ni más suaves.

Y ya está, eso es todo. Feliz retorno al laboro a aquellos que me lean y un abrazo para el hombre sin hartura, que todavía se halla retozando entre montañas en el suelo patrio.

Y para la del Eroski: Olé tus barrabilak.